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Nunca un hombre hace feliz a otro. La felicidad es un manantial interior. Los hombres que se han ocupado de la felicidad de los otros han hecho desgraciados a los que han tenido al alcance. Lo mejor que podemos esperar de un apóstol o de un héroe es que no se dé cuenta de nosotros y nos pase por alto. Anatole France. ( Jacques-Anatole Thibault ) Escritor francés.
Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto. Heráclito de Efeso. Filósofo griego.
Para el hombre dichoso todos los países son su patria. Erasmo de Rotterdam. Filósofo humanista holandés.
Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita. Albert Camus. Escritor francés.
Para la mayoría de los hombres, la experiencia es como las luces de popa de un barco: Iluminan sólo el camino que queda a sus espaldas. Samuel Taylor Coleridge. Poeta inglés.
Para los hombres, aceptar es dar; para las mujeres, dar es recibir. Rabindranath Tagore. ( Rabindranath Thakur ) Poeta hindú.
Para mentir son necesarios, la astucia del zorro, el coraje del tigre, la liviandad de los pájaros y la indeseable imbecibilidad del hombre. Enrique VIII. Rey de Inglaterra.
Para muchos hombres y mujeres, la felicidad que da el amor consiste, sobre todo, en la posibilidad de hacer sufrir a otro. De aquí este culto tan antiguo y tan redondeado: el culto de los celos. Hermann Alexander von Kéyserling. Filósofo alemán.
Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad, es preciso que aprendan a oírla. Samuel Johnson. Ensayista, poeta y dramaturgo inglés. |